Comunidad sucesoria

La comunidad sucesoria está formada por los coherederos, que compartirán el patrimonio entero de la herencia que el testador haya dejado en testamento a los herederos. Estos bienes hereditarios se traspasan al patrimonio de todos los coherederos hasta que se decida sobre ellos. La comunidad sucesoria se convierte en heredero universal. Esto no quiere decir, sin embargo, que cada coheredero pueda disponer de los bienes hereditarios a su antojo, sino que existen derechos limitados. El poder de cada heredero sobre los bienes se limita a la parte de la herencia que le corresponda y, además, cada disposición ha de ser certificada ante notario.

Si uno de los coherederos quiere vender su parte de la herencia a un tercero, sus coherederos tienen preferencia para compararla si lo desean en un plazo de dos meses, con excepción de los bienes que solo puedan ser administrados exclusivamente por la comunidad sucesoria o por el administrador al que se haya encomendado esta tarea.

Dentro de la comunidad sucesoria existen diferentes reglas para que ninguno de los herederos se vea perjudicado de ninguna manera. En caso de que esto suceda, el asunto habrá de resolverse ante los tribunales competentes para el asunto.