Declaración de herederos

La declaración de herederos es un documento de vital importancia en el proceso sucesorio, ya que en él constan los derechos de cada heredero. Esto no quiere decir que los herederos no lo sean si no disponen de este documento, pero sí es necesario para probar ante terceros que se posee realmente la titularidad del derecho de sucesión. Por ejemplo, ante bancos, autoridades, inquilinos o propietarios. Sobre todo, suelen ser los bancos, autoridades y aseguradoras los que piden la declaración de herederos para que los bienes que corresponden a la herencia no caigan en las manos equivocadas. También es necesario para realizar un gran número de trámites relacionados con el patrimonio heredado, como los cambios en el registro de la propiedad en caso de que haya bienes inmuebles incluidos en la herencia.

La declaración de herederos puede solicitarse ante notario o ante el juzgado de sucesiones competente. Los costes de tramitación dependen de la cantidad de los bienes hereditarios. En este documento no consta que hereda exactamente cada heredero, sino que simplemente muestra los nombres de los herederos o de la comunidad sucesoria, así como la porción hereditaria de los bienes. Como la declaración no es necesaria para muchos trámites, no existen plazos para solicitarla. Además, no se necesita una declaración de herederos cuando existe un testamento o pacto sucesorio y el testador otorga a sus herederos poderes especiales.

En caso de que exista una comunidad sucesoria, se puede pedir una declaración para cada uno de los herederos o una declaración de herederos parcial. Por último, cabe resaltar que existe una declaración de herederos comunitaria, así como una declaración limitada de herencia para bienes específicos.