Disposición de última voluntad

Las disposiciones de última voluntad permiten al testador modificar parcial o completamente el orden de sucesión legal, de manera que los deseos de este priman sobre la sucesión legítima. Sin embargo, no todas las disposiciones son válidas, sino que también están reguladas por la ley. El testador ha de dejar en esta disposición claramente expresadas todas las particularidades de la herencia para evitar disputas entre herederos.

Hay diferentes maneras de plasmar las últimas voluntades.

Testamento de Berlín

Este tipo de testamento es exclusivo para matrimonios o uniones civiles, ya que permite legar a la pareja el total de los bienes, descartando así a otros posibles herederos, de manera que estos últimos recibirán la correspondiente herencia cuando haya fallecido la parte que la ha recibido en primer lugar.

Debido a la complejidad y radicalidad de este tipo de testamentos, pueden dar lugar a numerosos problemas y riesgos. Como por ejemplo el hecho de que muchos países no reconocen en sus legislaciones este tipo de testamentos, invalidándolos por completo dado el caso. También hay que tener en cuenta que solo los cónyuges pueden cambiar el testamento, lo que supone una gran fuerza vinculante y pocas posibilidades de revocación. Con respecto a los impuestos de sucesiones, es un trámite trabajoso, ya que, al realizarse la herencia en dos partes, por así decirlo -primero al cónyuge o pareja y luego a los demás herederos- hay que pagar el impuesto de sucesiones dos veces. Desde nuestra oficina, le informamos de todas las complicaciones implicadas en este tipo de testamentos especiales y le asesoramos sobre cuál es la mejor opción para usted y su familia.

Testamento

Las herencias están reguladas estrictamente por la ley de manera parcialmente supletoria, es decir, se pueden modificar algunos aspectos a voluntad por medio del testamento. Mediante estas disposiciones, el testador tiene la posibilidad de decidir por sí mismo el orden sucesorio e incluso desheredar a alguna persona en particular. El testamento puede escribirse a mano o ante notario. Para que un testamento escrito a mano tenga validez, ha de ser el propio testador quien, de su puño y letra, redacte las disposiciones, siendo estas claras e inequívocas e indicando al final del escrito la fecha, el lugar y la firma del testador. No es válido un testamento que haya sido dictado a otra persona, en caso de que el testador esté impedido de alguna manera para escribir por sí mismo el testamento, este tendrá que cerrarse ante notario.

Aquí también existen diferentes posibilidades: el notario puede recibir el testamento ya escrito, que puede estar también en sobre sellado; o puede realizarse de manera verbal, en la que las partes reciben aclaraciones sobre sus derechos y obligaciones al respecto y en la que el notario habrá de plasmar los deseos de los testadores. Normalmente en estos casos hay un único testador, pero también es posible que los cónyuges redacten un testamento conjunto.

Pueden escribir un testamento todas las personas mayores de 16 años que no estén impedidos de alguna manera para realizar dicho acto. El testamento puede ser revocado en cualquier momento.

Pacto sucesorio

El pacto sucesorio puede ser una alternativa al testamento para modificar las herencias legítimas. En este caso, las disposiciones no dependen solamente del testador, sino que también los herederos están involucrados en las decisiones. Esto hace que los pactos sucesorios tengan una gran fuerza vinculante y no puedan ser revocados, por lo que las partes han de tener muy claras las consecuencias de cerrar dicho contrato. Dada la transcendencia del pacto sucesorio, este solo puede cerrarse ante notario, lo que implica gastos de tramitación.

Realizar cambios o revocar el pacto sucesorio es extremadamente complicado y solamente puede realizarse en casos contados y con el permiso de todos los implicados. Además, el pacto sucesorio no impide que se reclame el derecho a la cuota hereditaria forzosa.